Es la diosa de la sabiduría y de la ciencia. También es la diosa prudente de la guerra, entendida como un enfrentamiento en el que, con estrategia, se podía evitar el conflicto armado. Prefería la negociación y otorgaba consejos a los soldados para evitar derramamiento de sangre. En el otro lado de la guerra figuraba el dios Ares que representa la brutalidad y el horror de las batallas. Atenea tiene diversos atributos como su cualidad de ser la mejor en el arte de tejer, pero su rasgo más característico es el valor y el apoyo a los grandes héroes como Heracles, Perseo, Aquiles u Odiseo valorando más el ingenio que las dotes de lucha.
Es hija de Zeus y la oceánide Metis. Esta ayudó a Zeus a rescatar a los hermanos del dios que habían sido devorados por Cronos, padre de Zeus. Agradecido, se casó con ella pero Gea y Urano, abuelos del dios, le revelaron que Metis daría a luz una hija y después a un hijo que gobernaría el mundo. Zeus devoró a Metis estando embarazada de la primera. Un día, a Zeus le dolía tanto la cabeza que pidió a su hijo Hefesto que le diera un hachazo. De la grieta en la cabeza salió Atenea ya adulta y armada.

El mito de Atenas
Al fundarse la ciudad, Cécrope, el primer rey de Atenas quiso que una deidad principal protegiera su ciudad. Los ciudadanos tuvieron que votar y elegir entre Atenea y Poseidón. En la Acrópolis, Poseidón abrió una fuente de agua (en otras versiones del mito un caballo) y Atenea plantó un olivo. En la votación todas las mujeres votaron por Atenea ya que el olivo otorgaría alimento, madera y luz para el hogar. Los hombres votaron por Poseidón ya que favorecería la pesca (o la movilidad para la caza y la recolección)
Ganó el voto para Atenea gracias al voto femenino y Poseidón envió una gran inundación a la ciudad. Para aplacar su ira, las mujeres fueron degradadas y perdieron el derecho al voto y a ser consideradas ciudadanas de Atenas. Otra versión incluye una repetición de la votación en el Olimpo que también fue ganada por Atenea.

La Acrópolis y Atenea
En la Acrópolis de Atenas llegó a haber tres templos dedicados a la diosa. De época arcaica era el de Atenea Polias, la protectora que fue destruido por Jerjes en la Segunda Guerra Médica. De época clásica, tras la decisión de reconstruir la Acrópolis, junto a la entrada de los Propileos, se edificó el templo de Atenea Niké, la victoria. El Partenón se construyó para adorar a Atenea Pártenos, la virgen. Tiene la fachada orientada hacia el este como era habitual en la antigüedad. Sobre las ruinas del templo de Atenea Polias se levantó el Erecteión con su estoa sostenida por cariátides. Un teatro en honor de Dionisos y otros edificios completan la ladera sur de la Acrópolis.

considerada una de las más próximas a la escultura original del Partenón.
Museo Arqueológico Nacional de Atenas,
Otros mitos e historias
Tritón crio a Atenea en compañía de su hija, Palas. Un día, mientras Palas y Atenea luchaban, Palas no pudo esquivar el golpe de su amiga que la mató. La leyenda dice que fue Zeus el que apareció de improviso con una coraza de piel de la piel de la cabra que le amamantó, la égida, para regalársela a su hija. Atenea talló una estatua, el Paladio, representando a su amiga (aunque en muchos textos se identifica con ella misma). A partir de ese momento adoptó su nombre y se llamó Palas Atenea.
Aracne era una joven muy diestra como tejedora. Tanto era así que osó provocar a la propia Atenea afirmando que tejía mejor que la diosa. Atenea se transformó en anciana para advertirle de que no debería ofender a ningún dios ni diosa y Aracne se burló de ella. Sin embargo, aceptó el concurso que le propuso para demostrar su superioridad. Atenea tejió el episodio ya comentado de su victoria sobre Poseidón para dar nombre a Atenas. Aracne tejió veintidós episodios de infidelidades de los dioses disfrazados de animales. La diosa admitió la habilidad de la joven pero al ser tan irrespetuosa destruyó el tapiz y el telar de Aracne. La joven, consciente de su error y avergonzada, se ahorcó. Atenea se apiadó de ella y transformó la soga en telaraña y a Aracne la resucitó transformándola en araña.
Atenea figura en multitud de historias como la de Medusa, Erictonio, Andrómeda, Heracles, Belerofonte, Jasón, Perseo, Odiseo y la Guerra de Troya, entre muchas más. Es la diosa más cercana a la humanidad y la que, con sus actos, influyó más decisivamente en el devenir de la historia de la Hélade.